En un acto de fe, humildad y servicio, el Arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, encabezó la ceremonia del lavatorio de pies a 12 personas privadas de la libertad en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Mérida, como parte de las celebraciones de la Semana Mayor.
Durante la liturgia, doce internos —seis mujeres y seis hombres— representaron a los apóstoles de Jesucristo, en una ceremonia que rememora la última cena. Las personas participantes fueron seleccionadas por su buen comportamiento dentro del centro penitenciario.
A su llegada, el líder religioso fue recibido por autoridades del Cereso, encabezadas por el Director Antonio Ramón González Zetina, quienes lo acompañaron en el acto celebrado en el auditorio principal.
En el momento central, el Arzobispo se ciñó una toalla a la cintura y procedió a lavar con agua y jabón los pies de cada uno de los participantes, en un gesto simbólico que evoca la enseñanza de Jesús sobre la humildad y el servicio al prójimo.
Durante su mensaje, Rodríguez Vega destacó que este pasaje bíblico representa una de las lecciones más profundas del cristianismo, al recordar cómo Jesucristo asumió una tarea reservada a los esclavos, dejando un ejemplo de entrega y amor hacia los demás.
Las actividades religiosas en el Cereso forman parte de las acciones orientadas a fortalecer el proceso de reinserción social, en apego al Artículo 18 Constitucional, que establece este principio como eje del sistema penitenciario.
En el marco de la Semana Mayor, el centro penitenciario también permite la convivencia familiar en un ambiente de respeto y seguridad, donde las personas privadas de la libertad reciben visitas que contribuyen a su bienestar emocional.
Como parte del programa litúrgico, este viernes se llevará a cabo el viacrucis en los pasillos del Cereso, mientras que el sábado se celebrará la misa de resurrección, la cual será oficiada por el Obispo Auxiliar Pedro Mena Díaz.
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