Mérida, Yucatán.— Ante la creciente preocupación por la falta de atención oportuna a la salud emocional de niñas y niños, la diputada del PAN Yucatán, Zhazil Méndez Hernández, presentó una iniciativa para reformar la Ley de Educación del Estado, con el objetivo de garantizar la presencia permanente de personal psicológico en escuelas de nivel básico.
Actualmente, en numerosos planteles educativos del estado, los casos de ansiedad, violencia o problemas emocionales son atendidos de manera limitada, recayendo en maestras y maestros que no cuentan con la formación especializada para abordar este tipo de situaciones, lo que complica la intervención temprana.
Durante su intervención en tribuna, la legisladora destacó la urgencia de actuar de manera preventiva. “La salud emocional de nuestras niñas y niños no puede seguir atendiéndose tarde. Cuando un problema no se detecta a tiempo, crece y termina afectando no solo a la escuela, sino también a la familia”, expresó.
La propuesta contempla una implementación progresiva en un periodo de dos años, con la meta de que cada escuela cuente con profesionales capacitados que puedan identificar casos de violencia, brindar atención emocional y dar seguimiento a problemáticas que actualmente pasan desapercibidas.
Méndez Hernández advirtió que el sistema educativo enfrenta una sobrecarga en el personal docente, al asumir funciones que van más allá de su preparación académica. “Hoy le estamos pidiendo a los maestros que sean psicólogos, trabajadores sociales y redes de apoyo. No solo no les corresponde, es pedirles resolver problemas para los que no fueron formados”, afirmó.
La iniciativa, explicó, surge a partir de recorridos en distintos municipios, donde madres y padres de familia han manifestado su inquietud ante el aumento de casos de ansiedad, violencia y dificultades de aprendizaje en el entorno escolar.
Asimismo, subrayó que la incorporación de psicólogos en las escuelas permitiría detectar a tiempo situaciones de riesgo, prevenir la deserción escolar y ofrecer acompañamiento directo a las familias, fortaleciendo el entorno educativo y social de la infancia.
“La diferencia es clara: o seguimos reaccionando cuando el daño ya está hecho, o empezamos a prevenir. Y prevenir siempre cuesta menos, en todos los sentidos”, puntualizó.
Finalmente, hizo un llamado a colocar el bienestar de la niñez como eje central en la toma de decisiones públicas, destacando que esta propuesta busca no solo una reforma educativa, sino una estrategia integral de protección a la infancia.
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