La comunidad estudiantil de la Universidad Politécnica de Yucatán (UPY) puso en marcha una iniciativa social enfocada en reducir riesgos tecnológicos y fomentar la inclusión en el entorno digital entre personas adultas mayores, comunidades rurales y población en condición de vulnerabilidad.
El proyecto, denominado Cruzada por la Inclusión Digital, es liderado por la organización estudiantil Threat Trackers, integrada por alumnos de la carrera de Ciberseguridad, quienes buscan construir una cultura básica de autoprotección digital ante el creciente desplazamiento de servicios hacia plataformas en línea.
Fernando Ricardo Castillo Contreras, líder del grupo, destacó que la iniciativa surge ante la necesidad de cerrar la brecha de conocimiento tecnológico que actualmente deja fuera del sistema a miles de personas, exponiéndolas a riesgos como fraudes, extorsiones y ataques cibernéticos.
Explicó que el avance de la digitalización ha generado un fenómeno conocido como “efecto de enfriamiento”, donde el miedo o la desconfianza hacia la tecnología provoca que muchas personas opten por alejarse de ella, incrementando su exclusión social.
El estudiante subrayó que situaciones cotidianas, como el cierre de ventanillas bancarias o la digitalización de trámites públicos, representan barreras importantes para quienes no dominan el uso de dispositivos o aplicaciones móviles.
Ante este escenario, la cruzada plantea un enfoque accesible y adaptado a cada contexto, priorizando el uso de lenguaje claro y cercano para facilitar la comprensión, especialmente en comunidades rurales y zonas mayahablantes.
El programa contempla capacitaciones tanto en áreas urbanas como en localidades alejadas, reconociendo la importancia de los usos y costumbres, así como del idioma, como elementos clave para generar confianza y reducir el temor al uso de herramientas digitales.
Asimismo, la iniciativa promueve la construcción de un “blindaje colectivo”, es decir, generar hábitos de seguridad digital comparables a prácticas cotidianas como evitar lugares inseguros o proteger el hogar.
Castillo Contreras enfatizó que la inclusión digital es una necesidad democrática, ya que quienes no acceden a estas herramientas quedan excluidos de procesos ciudadanos, servicios gubernamentales y espacios de participación.
Finalmente, los impulsores del proyecto recalcaron que el objetivo no es formar especialistas en tecnología, sino garantizar que ninguna persona sea víctima de delitos digitales, devolviendo así un enfoque humano al desarrollo tecnológico.
deje su comentario