El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) avanza en una investigación científica enfocada en la “huella molecular inflamatoria y metabólica” de la diabetes, con el objetivo de comprender de manera integral esta enfermedad y mejorar la atención médica de acuerdo con las características específicas de cada región del país.
En una primera fase del estudio participaron mil derechohabientes atendidos en Unidades de Medicina Familiar (UMF) ubicadas en San Buenaventura, Coahuila; Perote, Veracruz; e Ixtlahuacán, Jalisco. La investigación incluyó a pacientes con diabetes, personas sin diagnóstico y casos de prediabetes, con el fin de identificar factores de riesgo y generar estrategias de intervención oportuna.
La titular de la Coordinación de Investigación en Salud del IMSS, Laura Cecilia Bonifaz Alfonzo, explicó que el análisis contempló 64 variables relacionadas con estilo de vida, indicadores bioquímicos y aspectos antropométricos, con especial énfasis en procesos inflamatorios vinculados al desarrollo de la enfermedad.
Uno de los hallazgos más relevantes es que la diabetes no se manifiesta de la misma manera en todas las regiones. Coahuila registró el mayor riesgo de complicaciones, seguido por Veracruz, mientras que Jalisco presentó mejores niveles de control y menores secuelas entre los pacientes.
En una segunda etapa, enfocada al análisis genético, se identificó que la predisposición hereditaria no necesariamente coincide con el desarrollo de complicaciones. De hecho, Jalisco mostró mayor predisposición genética, pero también el mejor manejo de la enfermedad, lo que se atribuye a mejores hábitos de vida y mayor condición física entre la población.
El estudio evidenció que en Coahuila existe menor actividad física, mayor presencia de dislipidemia, daño renal y estados inflamatorios elevados, factores que incrementan el riesgo de complicaciones. En contraste, los pacientes de Jalisco destacaron por mejores resultados en pruebas de caminata y estilos de vida más saludables.
Bonifaz Alfonzo subrayó la importancia de comunicar estos resultados a la población, ya que, aunque la genética influye, los hábitos de vida tienen un impacto determinante en la evolución de la diabetes. Destacó que la atención en el IMSS permite abordar la enfermedad desde múltiples estrategias para prevenir complicaciones.
La siguiente fase del estudio se desarrollará en Chiapas, entidad con alta incidencia de diabetes, y posteriormente se ampliará a otras regiones del país. El objetivo es construir una base de conocimiento que permita identificar perfiles de riesgo, fortalecer la prevención, mejorar el control clínico y diseñar tratamientos más personalizados.
El IMSS reiteró que la investigación en enfermedades crónicas es fundamental para generar evidencia científica que respalde terapias dirigidas, tamizajes preventivos y un enfoque integral en la atención de los pacientes.
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