En el marco del Día de la Nutrióloga y el Nutriólogo, conmemorado este 27 de enero, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) destacó el papel estratégico que desempeñan estos profesionales en la prevención, control y atención de enfermedades crónicas no transmisibles entre la población derechohabiente.
El Seguro Social informó que en el Primer Nivel de Atención cuenta con 708 Nutricionistas Dietistas, además de 181 Promotores de Nutrición que refuerzan las acciones de educación y orientación alimentaria en las comunidades, con el objetivo de fomentar estilos de vida saludables desde edades tempranas.
Alma Belén Membrila, supervisora de proyectos del Área de Prevención y Atención al Sobrepeso y Obesidad de la División de Atención Multidisciplinaria en Primer Nivel del IMSS, subrayó que la educación y vigilancia nutricional son fundamentales a lo largo de todas las etapas de la vida, incluida la infancia, el embarazo y la lactancia.
Señaló que estas intervenciones permiten promover hábitos saludables, mantener un peso adecuado y reducir complicaciones asociadas con padecimientos como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, obesidad, dislipidemias y enfermedad renal.
La especialista explicó que las y los nutriólogos del IMSS brindan consultas individualizadas basadas en la evaluación del estado nutricional, el diseño de planes de alimentación personalizados y el seguimiento continuo de los avances de cada paciente. Entre los problemas de salud que atienden con mayor frecuencia se encuentran el sobrepeso, la obesidad, la diabetes, la hipertensión, trastornos digestivos y alteraciones metabólicas.
Además de la consulta, el personal de Nutrición participa en sesiones grupales NutrIMSS, enfocadas en promover una alimentación correcta, el consumo de agua simple y la actividad física regular. También realizan consejería en salas de espera y capacitación al personal de salud para fortalecer el enfoque preventivo.
Membrila advirtió que una dieta equilibrada, acompañada de actividad física y adecuada hidratación, ayuda a mantener el equilibrio metabólico y prevenir complicaciones. En contraste, el consumo excesivo de bebidas azucaradas, alimentos ultraprocesados, alcohol y el sedentarismo incrementan el riesgo de enfermedades crónicas e incluso de algunos tipos de cáncer.
En el caso de niñas, niños y adolescentes, el IMSS impulsa estrategias específicas para enfrentar la doble carga de la malnutrición, que abarca tanto la desnutrición como el sobrepeso y la obesidad infantil. Entre los recursos disponibles se encuentra una guía para madres, padres y tutores sobre alimentación saludable en menores de 5 a 9 años, publicada en el portal institucional.
La especialista reiteró el llamado a la población para acudir con profesionales de la nutrición, evitar dietas de moda y desconfiar de productos “milagro”, ya que no existen alimentos o sustancias que por sí solos controlen el peso o curen enfermedades.
Finalmente, el IMSS reconoció el compromiso y la vocación de servicio de las nutriólogas y nutriólogos, cuya labor diaria es fundamental para fortalecer la salud pública y mejorar la calidad de vida de la población mexicana.

deje su comentario