Ciudad de México, 16 de octubre de 2025.- En el marco del Día Mundial de la Alimentación, la organización Oceana advirtió que el deterioro de las pesquerías y la degradación de los ecosistemas marinos ponen en riesgo el derecho humano a la alimentación de millones de personas en México.
A pesar de contar con más de 11 mil kilómetros de costas, los mares mexicanos atraviesan una crisis pesquera derivada de la pesca ilegal, la destrucción de hábitats críticos y la falta de políticas públicas efectivas, lo que compromete la seguridad alimentaria nacional.
“Un océano abundante y saludable puede alimentar al mundo. Los pescados y mariscos tienen una huella ambiental menor que otras fuentes de proteína”, señaló Renata Terrazas, directora ejecutiva de Oceana en México.
La organización subrayó que más de 380 mil familias viven de la pesca ribereña y dependen directamente de la salud de los ecosistemas marinos. Sin embargo, la falta de control y datos actualizados ha impedido dimensionar la magnitud real del problema.
El Semáforo de la Pesca, elaborado por Oceana, revela que al menos el 23% de las especies marinas comerciales están en deterioro, al haber superado su máximo rendimiento sustentable. Entre las especies con datos insuficientes se encuentran el camarón rosado del Golfo de México, la lisa del Pacífico y la langosta del Golfo de México y Mar Caribe.
“El derecho humano a la alimentación debe estar en el centro de la agenda pública. Para México, esto significa mirar al mar y reconocer a la pesca como un sector clave para la seguridad alimentaria”, añadió Terrazas.
Oceana llamó al Congreso de la Unión a legislar para garantizar pesquerías sanas, sostenibles y productivas, capaces de abastecer de manera responsable a la población mexicana.
“No podemos seguir ignorando esta crisis. Recuperar las pesquerías es un asunto de derechos humanos. Restaurar nuestros océanos significa garantizar alimentos para las generaciones futuras”, concluyó.

deje su comentario