Mérida, Yucatán, 4 de febrero de 2026.– Regular los incrementos en el costo de la renta para garantizar el derecho a una vivienda digna es la propuesta presentada por la Diputada Larissa Acosta Escalante, quien advirtió que el alza desmedida de precios está afectando de forma directa a las juventudes yucatecas.
La legisladora subrayó que hablar de renta no se limita a contratos o cláusulas legales, sino que implica dignidad humana y condiciones mínimas para el desarrollo de las personas.
“Tener un techo no es un lujo, es la condición mínima para ejercer todos los demás derechos. Sin vivienda no hay estudio, no hay trabajo estable, no hay salud mental ni proyecto de vida”, expresó.
Acosta señaló que el crecimiento económico y la seguridad que distinguen a Yucatán han provocado un incremento desproporcionado en los precios de alquiler, muy por encima de la realidad salarial de la mayoría de la población. Actualmente, detalló, una persona puede destinar entre el 30 y el 50 por ciento de sus ingresos únicamente al pago de renta.
Indicó que esta situación golpea con mayor fuerza a las juventudes, quienes al independizarse enfrentan rentas elevadas, viviendas más pequeñas o ubicadas en zonas alejadas, además de aumentos anuales que, aunque en el papel se sitúan entre el 6 y el 9 por ciento, en la práctica alcanzan hasta el 20 o 25 por ciento.
La propuesta legislativa de “renta justa” plantea que los incrementos anuales no superen la inflación y se ajusten conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor publicado por el Banco de México. Con ello, se busca equilibrar la relación entre arrendadores y arrendatarios, sin afectar el beneficio legítimo de quienes rentan una propiedad.
Asimismo, la iniciativa contempla la creación de la Ventanilla de Defensa del Arrendatario, un mecanismo gratuito para recibir quejas, conciliar conflictos, aplicar sanciones y ordenar devoluciones inmediatas ante abusos como cobros excesivos de depósitos, pagos indebidos o requisitos desproporcionados.
“Los derechos no sirven si no se pueden ejercer. Regular la renta no es ir contra nadie, sino a favor de la vida digna, de las juventudes y de una ciudad que crece sin expulsar a su gente. La vivienda no puede seguir siendo un privilegio, debe ser un derecho protegido, equilibrado y justo. Yucatán merece crecer sin volverse imposible de habitar”, concluyó.

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