Mérida, Yucatán, 4 de julio de 2025.– Con emoción y orgullo, un total de 137 estudiantes de la generación 2021–2025 concluyeron su formación profesional en la Escuela Normal de Educación Preescolar “Profa. Nelly Rosa Montes de Oca y Sabido”. Durante la ceremonia oficial de egreso, celebrada en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, recibieron su carta de pasante, símbolo de esfuerzo, constancia y compromiso con la niñez yucateca.
La generación estuvo conformada por egresadas y egresados de la 38ª Licenciatura en Educación Preescolar, la 9ª en Educación Inicial y la 4ª en Educación Preescolar Indígena con Enfoque Intercultural Bilingüe, reflejo del compromiso del Gobierno del Estado por consolidar una educación inclusiva, humanista e integral.
En representación del titular de la Segey, Juan Enrique Balam Várguez, el director de Fortalecimiento de la Educación Superior, Ernesto Mena Acevedo, felicitó a las y los nuevos docentes por culminar exitosamente su formación y los llamó a ejercer su vocación con responsabilidad, humildad y apego a los valores.
“Ser educador es sembrar futuro con responsabilidad y entrega”, expresó Mena Acevedo, quien reiteró el respaldo institucional para que continúen su desarrollo profesional y lleven calidad y calidez educativa a todos los rincones del estado.
Por su parte, Rebeca Zapata Vargas, directora de la institución, reconoció el esfuerzo de esta generación que transitó su preparación en medio de retos como la pandemia y que hoy culmina su formación con una sólida base académica y humana.
Durante el evento, varias egresadas dirigieron emotivos mensajes en representación de sus generaciones. Sara Escalante, de Educación Preescolar, agradeció a las familias, docentes y amistades que acompañaron el proceso. En tanto, Yanic Yañez Casanova, de Educación Preescolar Indígena, evocó los desafíos enfrentados por quienes viajaban desde comunidades lejanas. Finalmente, Shanty Herrera Acosta, de Educación Inicial, subrayó que educar en la primera infancia es proteger, inspirar y garantizar espacios amorosos para las infancias.
La ceremonia culminó entre aplausos y lágrimas, con rostros llenos de orgullo. Las y los egresados comienzan ahora una nueva etapa, listos para enseñar con el corazón y transformar vidas a través de la educación.

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