La Banda Sinfónica Infantil y Juvenil de Tizimín, integrada por 51 niñas, niños y jóvenes, ofreció su primer concierto “De vuelta a lo clásico” como parte del programa Paaxil Kuxtal: Música para la Vida, una iniciativa de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta) que promueve la educación musical como herramienta de inclusión en comunidades vulnerables de Yucatán.
Este proyecto, que forma parte del Programa Aliados por la Vida del Gobierno del Estado, busca la creación de núcleos comunitarios de formación musical para descentralizar el acceso al arte y fortalecer la cultura de paz. La primera presentación tuvo lugar en la Parroquia de los Tres Santos Reyes, resultado de la colaboración entre Sedeculta y el Ayuntamiento de Tizimín, que respondieron a la convocatoria firmando un convenio que hoy rinde frutos.
La agrupación, conformada en mayo pasado, mostró su talento interpretando un repertorio que viajó desde el Barroco hasta el Posromanticismo. Bajo la dirección de Jesús Castañeda Pérez, el concierto abrió con “El otoño”, de Las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi, y continuó con obras de Mozart, Holst, Chaikovski y Rimski-Kórsakov. El maestro Luis Manuel Lagunes Rodríguez participó como director invitado en algunas piezas.
Durante la presentación, Castañeda Pérez reconoció a la joven tubista Mayne Petlacalco Castillo por su participación reciente en la Banda Tradicional de Mujeres Indígenas que se presentó en el Festival de las Culturas Comunitarias Yoltajtolli, en el Zócalo de la Ciudad de México.
El debut sinfónico marcó un hito para Tizimín, consolidando el papel del arte como motor de inclusión, desarrollo comunitario y nuevas oportunidades para la juventud.

deje su comentario