MÉRIDA, Yucatán.- La Inteligencia Artificial debe impulsar la innovación sin sustituir a los especialistas en salud mental, afirmó Rolando Zapata Bello durante una conferencia internacional celebrada en Yucatán.
Presenta avances del marco regulatorio en México
El presidente de la Comisión de Inteligencia Artificial del Senado participó en la International Conference on Artificial Intelligence for Mental Health (ICAIMH 2026), realizada en la Facultad de Psicología de la UADY.
Ante casi 200 investigadores, académicos y profesionales, expuso los avances para construir un marco normativo que permita desarrollar esta tecnología con responsabilidad y protección ciudadana.
Alertan sobre riesgos para la salud mental
Durante la conferencia “Un Marco Normativo para la Inteligencia Artificial y los Riesgos para la Salud Mental en la Era Digital”, explicó los desafíos del entorno digital.
Señaló que más de 97 millones de mexicanos utilizan internet, transformando la educación, la comunicación y la convivencia cotidiana mediante plataformas digitales e inteligencia artificial.
Advirtió que el uso intensivo de estas herramientas puede provocar sobreestimulación, dependencia tecnológica, pérdida de atención, desinformación, comparación constante y manipulación mediante algoritmos.
Preocupan cifras de depresión y suicidio
Zapata Bello informó que el 29.6 por ciento de los adolescentes mexicanos presenta síntomas depresivos, situación que demanda mayor investigación sobre el impacto tecnológico.
También recordó que los suicidios en México aumentaron de 2 mil 603 casos en 1994 a 9 mil 51 durante 2024.
Consideró que estas cifras obligan a fortalecer las políticas públicas enfocadas en la prevención y atención de los problemas relacionados con la salud mental.
IA puede apoyar, pero no reemplazar especialistas
El legislador destacó que cada vez más personas utilizan herramientas de Inteligencia Artificial para enfrentar ansiedad, estrés o depresión sin supervisión profesional.
Precisó que uno de cada once universitarios mexicanos ha recurrido a estos sistemas como apoyo emocional, lo que representa nuevos retos regulatorios.
Subrayó que la Inteligencia Artificial puede fortalecer los servicios médicos, pero nunca debe sustituir el criterio, diagnóstico ni la intervención de profesionales especializados.
Concluyó que el reto consiste en establecer reglas claras, supervisión humana permanente y decisiones sustentadas en evidencia científica para un desarrollo responsable de esta tecnología.




