La enfermedad puede controlarse con diagnóstico oportuno
El Instituto Mexicano del Seguro Social en Yucatán exhortó a la población a reconocer los primeros síntomas del Parkinson para recibir atención médica oportuna.
El Parkinson es una enfermedad crónico-degenerativa que afecta el sistema nervioso central por la disminución de dopamina en el cerebro.
Aunque no tiene cura, especialistas aseguran que un tratamiento adecuado permite controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Primeros síntomas aparecen varios años antes
El neurólogo Sebastián Martínez Ramírez explicó que los primeros signos incluyen temblores, rigidez y movimientos lentos.
También pueden presentarse depresión, pérdida de flexibilidad, dolores musculares y temblores durante el reposo.
Los síntomas suelen desarrollarse de manera gradual y pueden tardar entre tres y cuatro años en manifestarse completamente.
No todo temblor significa Parkinson
El especialista aclaró que un temblor no siempre indica Parkinson, ya que existen otros padecimientos con manifestaciones similares.
Problemas tiroideos, enfermedades renales, trastornos hepáticos y algunos medicamentos también pueden provocar temblores.
Por ello, recomendó acudir al médico para recibir una valoración clínica y estudios especializados cuando sea necesario.
Diagnóstico y tratamiento especializado
El diagnóstico se basa principalmente en la evaluación clínica apoyada con resonancia magnética y tomografía por emisión de positrones.
Estos estudios ayudan a descartar otras enfermedades con síntomas parecidos y establecer un tratamiento adecuado.
El IMSS ofrece medicamentos similares a la dopamina y estimuladores cerebrales profundos para controlar el movimiento.
Factores relacionados con la enfermedad
Las causas exactas del Parkinson aún son desconocidas, aunque se relacionan con factores genéticos, ambientales y el envejecimiento.
También interviene la apoptosis, proceso natural de muerte celular que puede influir en el desarrollo del padecimiento.
Especialistas reiteraron que el seguimiento médico continuo permite reducir complicaciones y preservar la autonomía del paciente.



