Tras cuatro años de tratamiento especializado, Gabriel, un joven de 17 años, logró vencer la leucemia y celebró el final de su proceso oncológico al tocar la campana de la victoria en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Mérida del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán.
La historia comenzó cuando Gabriel tenía 13 años y presentó un fuerte dolor en un testículo, pérdida de apetito, aparición de moretones sin causa aparente y un cansancio extremo. Luego de estudios iniciales, fue referido al Hospital General Regional (HGR) No. 12 “Lic. Benito Juárez” y posteriormente ingresado a la UMAE, donde se confirmó el diagnóstico de leucemia, un tipo de cáncer de la sangre que se origina en la médula ósea.
El doctor Roberto Campuzano Castillo, jefe del departamento de Especialidades Pediátricas de la UMAE Mérida, explicó que el tratamiento consistió en múltiples ciclos de quimioterapia durante aproximadamente 130 semanas. El protocolo incluyó una fase de inducción a la remisión, seguida por etapas de consolidación y mantenimiento.
“El tratamiento fue exitoso. Aunque en cualquier fase pueden presentarse recaídas, sobre todo en las primeras semanas, Gabriel tuvo una respuesta muy favorable y no presentó complicaciones mayores”, señaló el especialista.
Durante el proceso, el adolescente enfrentó secuelas en la movilidad de sus extremidades, por lo que durante un periodo necesitó silla de ruedas. Sin embargo, gracias a la rehabilitación física, actualmente ha recuperado la capacidad de caminar y muestra una evolución positiva.
El personal médico destacó que todos los pacientes del programa OncoCREAN reciben, además de quimioterapia, atención integral que incluye rehabilitación, en coordinación con el Hospital General Regional No. 1 “Lic. Ignacio García Téllez”, con el objetivo de prevenir complicaciones físicas derivadas de los tratamientos oncológicos.
Al tocar la campana, símbolo de que ha superado la enfermedad, Gabriel expresó su gratitud hacia el personal de salud y aseguró que su experiencia despertó en él la vocación de estudiar Medicina, con el objetivo de convertirse en oncólogo.
Su padre describió el momento como una felicidad imposible de expresar y agradeció al equipo médico y a los donadores de sangre altruistas que contribuyeron durante el tratamiento. Por su parte, su madre también reconoció la atención brindada por el IMSS y el acompañamiento que recibió la familia a lo largo del proceso.
La campana de la victoria no solo marcó el fin de un tratamiento, sino el inicio de una nueva etapa para Gabriel, quien hoy celebra la vida rodeado de su familia y con nuevos sueños por cumplir.

deje su comentario