- El solista de origen chino brindará una velada excepcional con la presentación de los Conciertos 1 y 2 para piano de Frédéric Chopin
- El ciclo marca el comienzo de Alfonso Scarano como director artístico titular de la OSY
- El programa dará inicio y finalizará con obras de dos talentos rusos: Shostakóvich y Tchaikovsky
Mérida, 20 enero de 2026.- Con el debut en México del pianista de origen chino, Hao Rao, excepcional virtuoso, ganador de certámenes internacionales, quien interpretará en esta ciudad los dos conciertos para piano del compositor polaco Frédéric Chopin, la Orquesta Sinfónica de Yucatán iniciará este fin de semana su 45 temporada de conciertos.
El ciclo enero-junio de 2026 representará también el debut del maestro italiano Alfonso Scarano como titular artístico de la orquesta, designado por los músicos mediante proceso previo de elección, quien ofreció al público una temporada de la mayor calidad en la interpretación tanto de autores clásicos como de compositores yucatecos.
El Palacio de la Música abrirá sus puertas los días 23 y 25 del presente mes para ofrecer al público los Conciertos para Piano, el No. 1 en mi menor Op. 11 y el No. 2 en fa menor Op. 21, ambos de Chopin, además de dos grandes obras de célebres autores rusos, la Obertura Festiva de Dimitri Shostakóvich y Capricho Italiano de Pyotr Ilich Tchaikovsky.
Entre los numerosos galardones obtenidos por Hao Rao en certámenes de piano, destaca el Gina Bachauer para Jóvenes Artistas, el de Aarhus y el de Mozart de Zhuhai. A los 17 años recibió mención honorífica en el XVIII Concurso Internacional de Piano Chopin de Varsovia, convirtiéndose en el pianista chino más joven reconocido en este nivel.
Próximo a cumplir 22 años el 4 de febrero, Hao ofrecido conciertos en más de 50 ciudades de Francia, Reino Unido, Polonia, Alemania, Italia, Dinamarca, Singapur, EU y China, en los legendarios Salle Cortot de París, el Jordan Hall de Boston, el Royal Łazienki Park y Żelazowa Wola de Varsovia, el Victoria Concert Hall de Singapur y en el Festival Chopin de Duszniki.
La OSY abrirá la temporada con uno de los grandes éxitos del compositor soviético Dimitri Shostakóvich (1906-1975), la Obertura Festiva, obra que escribió en 1954 en tanto sólo tres días para la celebración del 37 aniversario de la Revolución de Octubre y que destaca por su energía, fanfarrias y gran colorido orquestal.
Aunque fue compuesta y estrenada en el Teatro Bolshoi de Moscú tras la muerte de Stalin, en un momento de relativa apertura en la Unión Soviética, pero aún bajo el peso de las purgas estéticas, la Opus 96 de Shostakóvich es un ejemplo de cómo la música trascendió su propósito original por su brillantez y vitalidad.
El programa continuará con la presencia de Hao Rao como solista tanto del Concierto para Piano No. 1 en mi menor Op. 11 como del No. 2 en fa menor Op. 21, ambos de Frédéric Chopin (1810-1849), obras maestras, pilares fundamentales del repertorio pianístico del periodo del Romanticismo decimonónico.
La relevancia de estas partituras, consideradas obras de juventud, radica en que Chopin, aunque escribió sólo esas dos entre 1829 y 1830, redefinió el género del concierto para piano, alejándolo del modelo virtuosísimo y grandilocuente de compositores como Liszt o incluso Beethoven.
El Concierto para Piano No 1 es para muchos el más brillante, enérgico y extrovertido, que refleja la juventud del compositor. El primer movimiento, el Allegro maestoso, es vigoroso y dramático, con una orquestación en tutti de 138 compases, tiempo en que el alma se desborda y los dedos exhiben la agilidad del brillante virtuosismo.
El segundo tiempo, Romance, es profundamente lírico y melancólico, considerado una de las baladas más bellas de Chopin, seguido del Rondó Vivace, en el que la música brota de manera espontánea con cascadas de admirable frescura, optimismo y alegría a plenitud.
El Concierto para Piano No. 2 en fa menor Op. 21 es considerado más íntimo, poético y maduro en su concepción emocional. El primer movimiento es más reflexivo, y el Larguetto es célebre por su belleza sublime y melancolía introspectiva, a menudo asociado a un amor no correspondido de la época.
El Allegro Vivace final es festivo y rítmico, pero mantiene un tono más elegante y menos explosivo que el movimiento similar del No. 1. La belleza reside en su delicadeza y su profunda expresión emocional, ya que es de encendida y vibrante pasión amorosa, propia de Chopin, quien por su forma de tocar en la infancia fue apodado “el segundo Mozart”.
La OSY cerrará con broche de oro el primer programa con Capricho italiano de Pyotr Ilich Tchaikovsky (1840-1893), obra que evoca las melodías y sonidos del folclor italiano, que el autor conoció durante sus vacaciones entre 1879 y 1880, en las que visitó Florencia, Roma, Nápoles y Venecia.
Esta brillante composición de unos 15 minutos incluye un “toque del silencio”, un canon, una fanfarria, una tarantela, un fortíssimo de gran efecto y varios temas populares del folclor italiano como expresión del homenaje que Tchaikovsky rindió a un país en el que fue recibido con alegría y cariño.
Los boletos para este programa (150, 200 y 350) están disponibles en la recepción del Palacio de la Música y en línea a través de www.sinfonicadeyucatan.com.mx
La OSY es la agrupación de música académica más representativa e importante del sureste mexicano, perteneciente al Gobierno del Estado de Yucatán e impulsada y respaldada por la sociedad civil a través del Patronato para la Orquesta Sinfónica de Yucatán. Hoy, la OSY se llena de orgullo al celebrar sus primeros 22 años de vida y ser considerada como una de las orquestas más importantes de México.
La OSY agradece el apoyo de importantes empresas que se suman con su patrocinio a este proyecto musical mediante el Patronato para la Orquesta Sinfónica de Yucatán: Mercedes Benz Prestige Motors, Dinercap, Yucatán Country Club, Universidad Anáhuac Mayab, Kanha Park, Volvo, Galletas Dondé, Universidad Modelo, Tere Cazola y la Isla Mérida.

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