Mérida, Yucatán, 18 de enero de 2026.— La Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) reafirmó su compromiso con la sustentabilidad y el uso responsable de los recursos, al impulsar buenas prácticas de eficiencia energética en todos sus espacios académicos y administrativos.
A través de acciones cotidianas, estudiantes, académicos y personal administrativo contribuyen a la reducción del consumo eléctrico, al cuidado del medio ambiente y al fortalecimiento de una cultura institucional responsable. Estas prácticas abarcan desde el uso adecuado de la iluminación y el aire acondicionado, hasta el manejo eficiente de equipos electrónicos, garantizando el confort en aulas, oficinas, bibliotecas y laboratorios sin generar consumos innecesarios.
En entrevista, el responsable de la Unidad Institucional para la Eficiencia Energética y Sistemas Fotovoltaicos, Martín Rodríguez Gómez, explicó que la eficiencia energética comprende todas las acciones orientadas al uso óptimo y consciente de la energía eléctrica, con el objetivo de brindar funcionalidad y confort, evitando desperdicios.
Detalló que la aplicación de estas medidas genera dos beneficios principales: la reducción de costos en la facturación eléctrica, al disminuir consumos inconscientes como equipos conectados sin uso, y la contribución a la sustentabilidad, al reducir indirectamente la emisión de gases de efecto invernadero asociados al consumo de energía.
Rodríguez Gómez señaló que bibliotecas y laboratorios concentran un alto consumo energético debido al uso continuo de aire acondicionado, iluminación y equipos especializados; por ello, operan bajo programas específicos de uso eficiente y responsable del equipamiento.
Entre las prácticas que incrementan el consumo energético mencionó dejar luces y equipos encendidos sin necesidad, no aprovechar la luz natural cuando las condiciones lo permiten y mantener dispositivos en modo stand by, lo que genera los llamados “consumos vampiro”.
Ante este panorama, la Secretaría de Rectoría, con el apoyo de la Unidad Institucional, impulsa la difusión de material informativo y recomendaciones prácticas dirigidas a toda la comunidad universitaria. Entre ellas destacan ajustar el aire acondicionado a temperaturas de confort de 23 a 24 grados Celsius, priorizar la iluminación natural, utilizar lámparas LED, configurar equipos en modo ahorro de energía y apagarlos completamente cuando no se utilicen, así como emplear impresoras y otros dispositivos solo el tiempo necesario.
“El proyecto integral de eficiencia energética de la UADY incluye diagnósticos, auditorías energéticas y la supervisión de sistemas fotovoltaicos. Además, se trabaja de manera coordinada con los jefes de mantenimiento de cada dependencia, quienes dan seguimiento a la implementación de las buenas prácticas”, agregó.
Gracias a estas acciones, el consumo energético se ha mantenido estable en los últimos años, pese al crecimiento de la matrícula y de la infraestructura universitaria.
“La eficiencia energética es una responsabilidad compartida; cada integrante de la comunidad puede contribuir desde su espacio, adoptando hábitos conscientes que favorezcan el cuidado del medio ambiente”, afirmó.
La Unidad Institucional para la Eficiencia Energética y Sistemas Fotovoltaicos, adscrita a la Secretaría de Rectoría, se encuentra ubicada en la Facultad de Ciencias Antropológicas y brinda orientación a la comunidad universitaria, como parte de una estrategia integral para consolidar una universidad más consciente, eficiente y comprometida con el desarrollo sostenible.

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