Mérida, Yucatán, 22 de junio de 2025. – “La guerra es el mayor fracaso de la humanidad. No hay futuro en la destrucción, sino en la fraternidad”, afirmó el papa Francisco en un llamado que hoy cobra especial vigencia ante los conflictos armados que persisten en distintas regiones del mundo. Su mensaje resuena con fuerza en naciones como México, cuya vocación histórica ha sido la promoción de la paz, el respeto entre los pueblos y la justicia internacional.
México reafirma su compromiso con una política exterior sustentada en principios constitucionales que lo posicionan como un actor clave en la defensa del orden multilateral, la resolución pacífica de controversias y la cooperación para el desarrollo.
De acuerdo con el artículo 89, fracción X, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el Poder Ejecutivo debe conducir la política exterior conforme a ocho principios rectores:
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La autodeterminación de los pueblos
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La no intervención
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La solución pacífica de controversias
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La proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales
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La igualdad jurídica de los Estados
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La cooperación internacional para el desarrollo
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El respeto, la protección y promoción de los derechos humanos
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La lucha por la paz y la seguridad internacionales
Ante este marco, México sostiene que la paz no es simplemente la ausencia de guerra, sino un proceso activo de construcción de justicia, respeto y entendimiento mutuo entre las naciones. En ese contexto, el papel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) resulta crucial como promotora del diálogo y la solución pacífica de los conflictos.
En tiempos de polarización y tensiones globales, la voz de México sigue llamando a la fraternidad internacional y a la defensa de los valores que garantizan un mundo más justo, equitativo y en armonía.

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